La exposición se presentará del 7 al 10 de enero en el Centro Cultural Pedregal, en Ciudad de México, invitando a la reflexión sobre el tiempo, la convivencia y lo efímero. Paulina Ávila es una fotógrafa mexicana egresada de Parsons School of Design en Nueva York, ciudad donde actualmente trabaja en el Instituto de Visión
La fotógrafa y artista visual mexicana Paulina Ávila Esqueda presenta su nueva exposición individual La hora azul, un proyecto fotográfico que reflexiona sobre los instantes de transición, la fugacidad del tiempo y la belleza que habita en los espacios intermedios de la vida cotidiana. La muestra se exhibirá del 7 al 10 de enero en el Centro Cultural Pedregal, ubicado en Av. de las Fuentes 557, colonia Jardines del Pedregal, Ciudad de México, con inauguración el jueves 8 de enero, de 6:00 a 8:00 de la noche.
Curada por Valeria Servin, La hora azul reúne un cuerpo de obra integrado por 10 piezas enmarcadas, además de impresiones adicionales y una selección de fotografías de pequeño formato dispuestas a manera de collage o álbum familiar. Esta disposición busca reforzar la noción de intimidad, memoria y cercanía que atraviesa todo el proyecto.
La hora azul: el instante entre dos mundos
Para Paulina Ávila, fotógrafa mexicana egresada de Parsons School of Design en Nueva York, ciudad donde actualmente trabaja en la galería del Instituto de Visión, «el concepto de la exposición surge a partir de una lectura personal relacionada con su historia familiar, específicamente con un texto que evocaba a su abuelo y a los momentos en que su familia solía reunirse ‘a la hora azul’ para escuchar música». A partir de esta referencia, Paulina Ávila se interesó en ese breve momento del día que ocurre entre el atardecer y la noche, un lapso que suele pasar desapercibido por su corta duración.
«Es un tiempo del día al que no se le presta mucha atención. Generalmente se enfoca en el atardecer o en la noche, pero la hora azul es un espacio muy breve, casi invisible, y justamente por eso hay interés», explica la fotógrafa.
Aunque algunas de las imágenes fueron captadas durante la llamada hora azul, la mayoría corresponde a los momentos previos y posteriores a este instante. Para la artista, estos espacios intermedios dialogan directamente con la naturaleza efímera de la vida y con la idea de que todo es transitorio. Asimismo, la serie se vincula con la convivencia, el descanso y el reencuentro: ese momento del día en el que las personas suelen dejar el trabajo para volver a casa, reunirse con la familia o encontrarse con amigos.
La exposición también plantea una reflexión sobre los límites de la fotografía como medio. La escasez de luz durante la hora azul desafía las posibilidades técnicas de la cámara y obliga a aceptar imperfecciones. Para Paulina Ávila, esta condición es parte fundamental del discurso de la obra, ya que evidencia aquello que se sacrifica o se prioriza para capturar un instante que, por naturaleza, es irrepetible.
Referentes, azul y búsqueda
Otro de los referentes centrales del proyecto es el libro Bluets de Maggie Nelson, donde la autora explora el color azul desde múltiples dimensiones: la literatura, la música, la emoción y la obsesión. Esta aproximación influyó en la artista para concebir la exposición como una búsqueda constante de un azul que nunca puede replicarse del todo.
«Es un intento por regresar a ese azul tan vibrante que solo existe por unos minutos. Sabes que no se va a poder capturar completamente, pero la experiencia de haberlo visto y sentido transforma la manera en la que miras», señala.
Trayectoria y consolidación artística
Paulina Ávila Esqueda es artista visual originaria de la Ciudad de México y egresada con honores de la Parsons School of Design en Nueva York. Su formación estuvo acompañada por figuras destacadas del arte contemporáneo, como la fotógrafa Keisha Scarville y la escritora y editora Mimi Wong.
Actualmente reside en Nueva York, donde trabaja en una galería de arte, experiencia que le ha permitido colaborar estrechamente con artistas latinoamericanos de amplia trayectoria y participar en exhibiciones tanto en Estados Unidos como en México. Durante el último año, presentó una muestra en dicha galería, participó en ferias de arte en México, exhibió su trabajo en espacios independientes y colaboró en proyectos curatoriales internacionales, como la edición fotográfica para la artista Elena del Rivero rumbo a su exposición en el Museo Antoni Tàpies, en Barcelona.
En 2025 presentó su primera exposición individual en México, Entre los fragmentos, un proyecto centrado en la memoria, la identidad y el archivo familiar, que marcó un punto clave en su carrera al regresar su trabajo al país después de varios años en el extranjero.
Con La hora azul, la artista vuelve a México con una propuesta más celebratoria, enfocada en el goce, la observación y el encuentro social. «Es una serie que invita a disfrutar el momento, a convivir y a aceptar que esos instantes son pasajeros», afirma.
La exposición podrá visitarse en el horario habitual del Centro Cultural Pedregal, de 9:00 a.m. a 7:00 p.m., y el público está invitado a asistir a la inauguración para conocer de cerca la obra y dialogar con la artista.


